lunes, 20 de junio de 2016

Concentración por las personas refugiadas de origen saharaui



Concentración por las personas refugiadas de origen saharaui

Concentración por motivo del 20 de junio el Día internacional de las personas refugiadas: la asociación de la diáspora saharaui en Bizkaia (DISABI), solicita al gobierno español, facilite la regularización de la situación documental para las personas refugiadas de origen saharaui.

Lugar: Subdelegación del Gobierno, plaza Moyúa (Bilbao)
Día: Lunes 20 de junio de 2016 
Hora: 12:00 a 13:00


MANIFIESTO

Referencia especial a la regularización de la situación documental de las personas de origen saharaui.

El 4 de Diciembre de 2000 la Asamblea General de las Naciones Unidas en la Resolución 55/76 decide que a partir del año 2001, el día 20 de junio sea el Día Mundial de los Refugiados para recordar a millones de personas desarraigadas en todo el mundo. La Convención de Ginebra sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, define a éstos como personas que se encuentran fuera de su país debido al temor de ser perseguidos por motivos de raza, política, religión u otros motivos, y por esas razones no pueden acogerse a la protección de su país y no quieren regresar a él a causa del miedo.

Un ejemplo paradigmático de esta definición lo constituye el caso del Pueblo Saharaui.
Tras más de 40 años de lucha y resistencia, el Estado Saharaui- reconocido por la Unión Africana y por más de 80 países del mundo- representa hoy la determinación y voluntad de todo un pueblo para ejercer su derecho a la autodeterminación, derecho reconocido por las Naciones Unidas a los países y pueblos bajo dominación colonial.

En todo este tiempo, conforme al más estricto respeto al Derecho Internacional, ha quedado de manifiesto que la presencia marroquí en el Sahara Occidental es ilegal, y que no tuvo ni puede tener efectos jurídicos o políticos que mermen el derecho del Pueblo Saharaui a decidir libremente su futuro.

La ONU ha definido esta presencia de manera explícita en su Resolución 3437(1979) como “mera ocupación”, que se prolonga desgraciadamente en el tiempo, con todas las consecuencias de violencia, atropello y abuso a los derechos humanos más elementales que la comunidad internacional está obligada a defender y proteger.

El Sáhara Occidental NO es un “limbo jurídico” y por consiguiente a sus habitantes les corresponden unos derechos que son inherentes a todo ser humano; derechos que garantizan la Declaración Universal de los Derechos Humanos y otros tratados internacionales, y que además formalmente reconoce hasta la potencia ocupante, Marruecos, al haber ratificado diversos tratados internacionales que los garantizan.

Además de esta ocupación militar y de las reiteradas violaciones de los derechos humanos, el Pueblo Saharaui padece la pasividad de la Comunidad internacional y de manera particular, el silencio cómplice del Estado español, en su calidad de potencia administradora, que continúa teniendo una responsabilidad legal y política en esta tragedia hasta que no cumpla con su responsabilidad recogida en la Carta de las Naciones Unidas, e impulse la realización de un referéndum de autodeterminación que asegure la expresión libre y auténtica de la voluntad del Pueblo Saharaui, en la última colonia pendiente de descolonización del continente africano. Dado que el Estado Español no reconoce a la República Árabe Saharaui Democrática, los saharauis necesitan de un pasaporte expedido por el país de acogida (en nuestro caso Argelia), para poder entrar al país.

Dentro del proceso emprendido por las autoridades argelinas en la adopción de un nuevo pasaporte biométrico, desde el pasado 25 de Noviembre (fecha de caducidad de los antiguos documentos), ha dejado a muchos saharauis en una situación de desamparo legal, con todas las consecuencias que derivan de ello:

1.- Imposibilidad de renovar los permisos de residencia y de estudiante.
2.- Esta situación supone un handicap a la hora de solicitar la nacionalidad española.
2.- Ha habido casos de pérdida de empleo por no tener los documentos en regla.
3.- Retirada de la tarjeta sanitaria.
3.- Dificultades para poder desplazar por el territorio nacional y no digamos el poder viajar a los Campamentos de Refugiados para ver a nuestros familiares. 4.-Trabas a la hora de renovar la demanda de empleo, lo que dificulta el acceso a los servicios sociales, etc....

Por todo lo anterior, la Diáspora Saharaui en Bizkaia, solicita lo siguiente:

a) La aceptación por parte de esta Subdelegación de Gobierno de la documentación expedida por las autoridades saharauis -aunque sea de forma temporal- hasta que se resuelva el tema de los pasaportes, así como la expedición por parte de ésta de un resguardo para poder a cabo los múltiples trámites administrativos.

b) El reconocimiento a nuestro colectivo, como una comunidad refugiada y diferenciada del resto de colectivos inmigrantes ya que nuestra situación política, social y legal es diferente y viene de lejos.

c) Instamos al Estado español a que asuma su responsabilidad histórica y trabaje activamente dentro de la Unión Europea y aproveche su presencia en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para que la MINURSO vuelva al territorio y que vea ampliado su mandato a la vigilancia de los derechos humanos en el Sáhara Occidental.

d) Hacemos un llamamiento a las autoridades locales vascas a que tengan en consideración los problemas administrativos por los que atraviesa nuestro colectivo, y que contribuyan a su posible solución. Cabe recordar que son consecuencia de un conflicto que se prolonga en el tiempo y del que este país tiene una responsabilidad histórica en su desencadenamiento y en su resolución final.















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