jueves, 8 de junio de 2017

Cadena humana en favor de otro modelo fiscal


La Carta de Derechos Sociales de Euskal Herria ha realizado este 8 de junio una cadena-humana en Bilbao bajo el lema “Por una fiscalidad al servicio de la vida, no del capital”. El acto comenzó a las 11:00 ante a la sede que el Gobierno Vasco tiene en Bilbao, y tras hacer un parada frente a la sede de la patronal Confebask continuó hasta la Diputación Foral de Bizkaia.


“Nos encontramos en un momento crucial en relación al debate sobre la fiscalidad. Tanto en la CAPV como en Navarra las instituciones han anunciado un proceso para valorar la actual situación y, en su caso, proceder a alguna modificación. Para cambiar la política social y luchar contra el fraude social solo hace falta voluntad política. Pero eso supondría confrontar con la patronal y los poderes económicos. Y eso solo lo vamos a conseguir si somos capaces de impulsar un proceso permanente de rebeldía, movilización y organización”.




POR UNA FISCALIDAD AL SERVICIO DE LA VIDA, NO DEL CAPITAL

Las organizaciones sociales y sindicales que suscribimos la Carta de Derechos Sociales de Euskal Herria defendemos un modelo de sociedad que ponga en el centro el sostenimiento de la vida. Y como recogíamos en el Programa Social, presentado el 30 de junio de 2015, el cambio de modelo por el que trabajamos no va a ser posible sin abordar un cambio radical de la política fiscal.


Nos encontramos en un momento crucial en relación al debate sobre la fiscalidad. Tanto en la CAPV como en Navarra las instituciones han anunciado un proceso para valorar la actual situación y, en su caso, proceder a alguna modificación.

Desde la Carta de Derechos Sociales demandamos que se abra un debate social amplio sobre la fiscalidad. Sin embargo, esa no parece ser la intención de las instituciones. En la CAPV las Diputaciones Forales han hecho pública su voluntad de acordar entre ellas y poco más. En Navarra tampoco se ha abierto ningún cauce de participación para las organizaciones sindicales y sociales. Lo que pasa en la fiscalidad atañe al conjunto de la sociedad, condiciona la política presupuestaria y no es aceptable que las posibilidades de intervención se limiten a las élites políticas y económicas. Es un debate político y social lo que necesitamos para organizar la política fiscal al servicio de los intereses de la mayoría social.


Junto al necesario debate social, nos reafirmamos en las reivindicaciones recogidas en el Programa Social, reclamando una política fiscal justa y progresiva que contribuya al reparto más equitativo de la riqueza. En ese sentido, consideramos necesario:

- Dar marcha atrás en las rebajas de impuestos a las rentas altas y de capital aprobadas en los últimos años (IRPF, Impuesto sobre Sociedades, Impuesto sobre el Patrimonio, etc.)
- Que los diferentes tipos de ingresos tributen por igual.
- Inspeccionar todas las rentas que no son del trabajo en el plazo de prescripción y depurar los casos de corrupción fiscal en las Haciendas.
- Impedir la actuación de las personas físicas y jurídicas radicadas en paraísos fiscales.
- Tener capacidad plena en todos los impuestos para poder decidir la normativa aplicable. Reclamamos soberanía fiscal plena para poder ordenar el conjunto de instrumentos fiscales y dotarnos de una fiscalidad más justa y acorde a nuestras necesidades, sin injerencias ni decisiones impuestas.


El Gobierno Vasco, el Gobierno de Navarra y las tres Diputaciones Forales de la CAPV no están tomando las medidas necesarias para cambiar de raíz la actual orientación de las políticas públicas, presupuestarias y fiscales.

Haber conseguido que se abra un cierto nivel de debate sobre la fiscalidad es fruto de la lucha social. Es importante, pero no suficiente. Ante la evidencia de que el nivel de recaudación está a la cola de la Unión Europea (como sucede en el caso del Impuesto sobre Sociedades, donde cada año faltan 900 millones de recaudación en Euskal Herria para llegar a la media de recaudación europea en ese impuesto) las instituciones tratan de justificar lo injustificable, y la patronal trata de sacar aún más tajada.


Ante la evidencia del enorme fraude fiscal existente en las rentas no salariales las haciendas miran hacia otro lado y siguen con dotaciones de medios humanos que están también a la cola europea. La lucha contra el fraude fiscal debe ser prioritaria, tanto para aumentar la recaudación como para mejorar la equidad del sistema tributario.


Es preciso mejorar la capacidad recaudatoria de nuestro sistema fiscal para ir superando las estrecheces presupuestarias, e intensificar el esfuerzo en servicios públicos y protección social hasta alcanzar unos estándares de cobertura más propios de nuestro entorno.


Las negativas consecuencias de la crisis han repercutido con especial intensidad en los sectores más vulnerables de la sociedad, lo que ha supuesto un incremento de las desigualdades y el agravamiento de la pobreza. Para hacer frente a esta situación es obligado reforzar los instrumentos redistributivos del sector público.


Para cambiar la política fiscal y luchar contra el fraude fiscal solo hace falta voluntad política. Pero eso supondría confrontar con la patronal y los poderes económicos. Y eso solo lo vamos a conseguir si somos capaces de impulsar un proceso permanente de rebeldía, movilización y organización. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario