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domingo, 11 de noviembre de 2018

Herrien Besarkada. El abrazo que unirá la solidaridad de los pueblos de Europa


Después de una jornada intensa de trabajo ayer sábado entre colectivos sociales de territorios del estado español y Europa, este domingo 11 de noviembre a las 12:30 se ha presentado en Artea (Bizkaia-Euskal Herria) la Iniciativa Europea por la defensa de la humanidad, de las personas migrantes y de su libre movimiento y acogida en Europa.


Después de una mesa redonda sobre las fronteras europeas en la que han participado representantes de Italia, Grecia, Ceuta y la caravana migrante centroamericana, se ha dado a conocer la iniciativa que tendrá lugar el próximo 5 de mayo a las 12 del mediodía en ciudades y pueblos de Europa con el lema El Abrazo de los Pueblos- Herrien Besarkada.



NOTA DE PRENSA
Sabemos que miles de personas en todo el mundo están en contra de estas políticas migratorias y practican solidaridad cada día, recuperando  las vías utilizadas de la segunda guerra mundial europea, manifestándose ayer en Roma miles de personas, hoy mismo hay diferentes convocatorias en el estado contra el racismo y la xenofobia, o la caravana centroamericana. Desde aquí nos sumamos a toda esa gente que se está moviendo y por eso proponemos esta iniciativa.


Una iniciativa Europea que tiene 3 elementos, con una fecha común, 5 mayo a las 12 del mediodía, una declaración conjunta, y un acto simbólico representando la solidaridad y la acogida de todas las personas, 5M el abrazo de los pueblos.


En estos momentos estamos trabajando en la declaración sobre los cuatro ejes, señalando a las élites políticas como responsables de esta crisis ya sistémica y no las personas que son desplazadas forzosamente de sus territorios por las políticas neoliberales. 


Denunciamos la criminalización de la solidaridad y reclamamos la libre circulación de todas las personas.


Defendemos una Europa basada en unos valores de Humanidad y  Solidaridad.





















lunes, 24 de septiembre de 2018

Francia Márquez activista afrocolombiana ganadora del Nobel Medioambiental visita Bilbao


En el marco del curso internacional "Alternativas en transición hacia una economía popular", este lunes 24 de septiembre se realizó una charla en Arrupe Etxea (Bilbao) sobre las "Resistencias de los pueblos frente al desalojo" en la que intervinieron: 

- Francia Márquez Mina, activista y defensora de DDHH del Cauca (Colombia) y ganadora del Premio "Nobel" Medioambiental "Goldman" por su lucha en defensa del territorio frente a la minería. Formó parte de la Movilización de Mujeres Negras por el Cuidado de la Vida y los Territorios Ancestrales en 2014, ha participado en los diálogos de Paz de La Habana, y es parte del Proceso de Comunidades Negras (PCN).


- Juan Hernández Zubizarreta, profesor de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) e investigador de OMAL, participa en Ongi Etorri Errefuxiatuak, en la Caravana Abriendo Fronteras y colabora con el Tribunal Permanente de los Pueblos.


Las ponentes han compartido experiencias y estrategias en la defensa del territorio, en un contexto en el que, frente al capitalismo salvaje, se hace urgente construir alternativas y fortalecer la solidaridad internacional. (Fuente: Paz con Dignidad)




Click para acceder al curso



miércoles, 18 de abril de 2018

Bettina Cruz y la resistencia de los pueblos istmeños frente a los megaproyectos eólicos


Aprovechando que Bettina Cruz, defensora de la tierra y del territorio del pueblo binni'zaa (zapoteco) al sur del estado de Oaxaca (México), y  concejala del Consejo Indígena de Gobierno (CIG), está participando en un seminario de Solidaridad Política que se está realizando en Zaragoza, las organizaciones TxiapasEKIN, Eguzki e Hika Ateneo han organizado en Bilbao la proyección del documental “Somos viento” y la posterior charla sobre la resistencia de los pueblos indígenas istmeños frente a los megaproyectos eólicos. 


Sobre el Consejo Nacional Indígena (CNI) y el Consejo Indígena de Gobierno (CIG):
"El CIG es la parte medular de la propuesta que el CNI hace al país y a los pueblos indígenas.  Es la forma de cómo nos organizaremos nacionalmente desde de abajo y a la izquierda para gobernar este país, desde la otra política, la de los pueblos, la de la asamblea, la de la participación de todas y todos.  Es la forma en que cómo los pueblos nos organizamos para tomar las decisiones sobre  los asuntos y problemas que nos competen a todas y todos. Es la otra forma de  hacer política, desde la horizontalidad, desde el análisis y la toma de decisiones colectiva.

El CIG se rige por los 7 principios del CNI: Servir y no servirse, construir y no destruir, obedecer y no mandar, proponer y no imponer, convencer y no vencer, bajar y no subir, representar y no suplantar.

El CIG está integrado por concejales,  una mujer y un hombre de cada lengua de las diferentes regiones en donde se encuentran los pueblos, tribus y naciones que conformamos el CNI. Concejales que fueron elegidos por usos y costumbres en sus asambleas y/o espacios de decisión, que asumen el compromiso de participar activamente en este espacio y de llevar a sus asambleas las propuestas y acciones que emanen del CIG".



jueves, 15 de marzo de 2018

Taller sobre Periodismo de las Periferias


Paz con Dignidad y la Revista Pueblos han organizado una serie de actividades en Bilbao y Donostia entre los días 14 y 20 de marzo para abordar el panorama de los medios de comunicación en Brasil, la concentración mediática y las experiencias más interesantes en los últimos años. Para ello han realizado este jueves 15 de marzo en el Centro Cívico de la Bolsa (Bilbao), un taller sobre Periodismo de las Periferias, en el que han participado periodistas de Argia, Píkara Magazine, 97 Irratia, Irola Irratia, Conexión HN (Honduras) y personas de áreas de comunicación de entidades sociales como CONGD-Euskadi y Ecuador-Etxea.


Dicho taller fue impartido por Joâo Paulo Brito, quien trabaja en la organización brasileña Conectas Derechos Humanos como productor y colabora como corresponsal con Mural – Agência de Jornalismo das Periferias (São Paulo), y por Rafael Balago, de la Folha de S.Paulo.




jueves, 15 de febrero de 2018

Concentración contra el asesinato de líderes, lideresas y personas defensoras en Colombia


Un grupo de personas pertenecientes a asociaciones, agentes sociales, sindicatos, partidos políticos vacos, migrantes y personas refugiadas como la Asoc. Colectivo Bachue Elkartea, Hala Bedi Irratia, Congreso de los Pueblos, Inti Kokone, Sindicato LAB, EHBildu, Asoc. Ceiba, Tifisqui, Alternatiba, Izquierda Unida, Podemos, Collectiv Saya y La Solidarite par le témoignage et la culture, se han reunido frente al Consulado de Colombia en Bilbao, para manifestar su preocupación por la profunda CRISIS: humanitaria, de credibilidad y de los procesos de paz que se desarrollan en Colombia.


Comunicado: Colombia, país rico en biodiversidad, recursos naturales y producción de materias primas, suficientes recursos para mantener a toda la población con una calidad de vida excelente.  No obstante, históricamente ha sido un país saqueado y sometido al Imperio y por los países que han tenido una posición dominante sobre el resto de países del sur.  Situación que ha llevado a que Colombia no le garantice una buena calidad de vida a su población.  Por el contrario, los gobiernos de turno en los últimos 60 años han implementado mecanismos minero-energético-extractivistas que han generado violencia, violación a los Derechos Humanos, entrega de los recursos a las multinacionales y persecución a quienes denuncian estas atrocidades.  Según el Banco Mundial, Colombia ocupa el vergonzoso y aberrante 2º lugar como país con una mayor desigualdad en América Latina.  


La situación en Colombia atraviesa uno de los momentos  más difíciles tras la firma del acuerdo final del 26 de Noviembre de 2016 con las FARC-EP y la suspensión de la actual Mesa de Quito- Ecuador con el ELN: el dramático genocidio de los lideres, lideresas y defensoras/es de los Derechos Humanos ha dejado 136 dirigentes asesinados en 2017 y 27 asesinatos en sólo enero de 2018; los 17 paros y huelgas de los sectores sociales muestran el inconformismo; el Incumplimiento y tergiversación del Acuerdo Final se refleja en la Jurisdicción Especial para la Paz- JEP, en las circunstancias especiales de Paz, en la reforma política que se hundió por la politiquería en el Congreso; los asesinatos de excombatientes y familiares que aumentan (ya van 60)y la falta de garantías para el ejercicio de la política hasta tal punto que las FARC han suspendido su campaña  electoral el pasado 09 de febrero de 2018, etc., muestran la caótica situación de este país y el escaso compromiso del estado y del conjunto de las instituciones gubernamentales.  Además, todo el año 2017 estuvo sacudido con los constantes escándalos por la corrupción en la administración pública, la justicia, el Parlamento y los partidos políticos tradicionales.


Es evidente que la lucha de las comunidades hacia el estado colombiano ha estado motivada por las constantes violaciones a los Derechos Humanos, amenazas, asesinatos, el despojo de la tierra, la miseria (15 millones de personas en extrema pobreza); la desnutrición, el problema sanitario reivindicando en el Paro de Buenaventura y el Chocó; la sustitución de cultivos ilícitos que le costó la vida 9 campesinos y más de 50 heridos masacrados por parte del ESMAD y el Ejército (el 5 -10-2017) en el Alto Mira-Nariño; la Educación cuestionada por el Magisterio en el paro de Mayo; la puesta en práctica del nuevo Código  de Policía y las facultades omnipotentes al ESMAD; los problemas ambientales en donde se destaca la lucha de los barrios del sur de Bogotá por el caso del botadero de basuras de Doña Juana y la huelga actual por la privatización de las Empresas Públicas de Bogotá, el caso del Páramo de Santurban en Santander y las multinacionales Eco Oro Minerals y Minesa-Mubadala, la lucha contra la minería en Segovia y Remedios en Antioquía, el secamiento del río Rancherías y de 23 ríos más en la Guajira, entre otras reivindicaciones sociales que además han recibido tratamiento de guerra. 


Por su parte, la guerra que dice el gobierno realizar contra el narcotráfico es una burla, en contraste con el informe mundial sobre Drogas 2017 de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito que dice:” que entre 2013 y 2015 el cultivo de la planta de coca creció en Colombia un 30%, siendo Colombia el mayor productor” y el primer exportador de cocaína, con una destacada producción de marihuana y heroína, tráfico controlado principalmente por el paramilitarismo utilizando a sus anchas todo el litoral del Pacífico y la connivencia de la fuerza pública.  EL Narco-paramilitarismo viene creciendo y atacando todo el espectro social y popular bajo la estrategia de impunidad del Estado.  Un caso que alimenta esa impunidad fue el atentado fallido el 29-12-2017 que iba dirigido al líder de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, quienes detuvieron in fraganti a los dos paramilitares, pero el09 de enero 2018 quedaron en libertad por supuesta falta de pruebas.


Nos duele la guerra que continúa afectando al país, el asesinato de líderes sociales, las detenciones arbitrarias, las amenazas contra el movimiento social, los desplazamientos forzados en el 2017 fueron 139.000 más, en lo que va de corrido del presente 2018 ya superan las 3.200 personas y los bombardeos por la fuerza pública de los territoritos campesinos  e indígenas de Norte de Santander, Chocó, Arauca, Cauca y Nariño, como también nos duelen los feminicidios que tienen en aumento.


Resaltamos, la preocupación de Alto Comisionado ONU para los Derechos Humanos (20-12-2017) por la descalificación, el hostigamiento y la estigmatización hacia las personas defensoras de los Derechos Humanos, por las recientes palabra de del ministro de Defensa y otros, que han declarado a los medios   que los asesinatos de defensores y líderes sociales  en el país son debido “a los líos de faldas, peleas con vecinos y rentas ilícitas”, siendo esto muy peligroso ya que parece justificar los asesinatos que en ningún caso son justificables.  

A su vez, ha sido importante el pronunciamiento del Parlamento Vasco el pasado 08-02-2018 en relación al apoyo del proceso de Paz e insta al gobierno español y vasco “a trabajar con el gobierno colombiano para que adopte medidas más efectivas para garantizar la seguridad de las comunidades, pueblos indígenas, afros, campesino, defensores…”

Toda esta situación no es indiferente ni siquiera a la Conferencia Episcopal Colombiana, mediante mensaje escrito se pronunciaba el 08-02-2018 diciendo que “la Paz es un área que no da tregua y que exige el compromiso de todos”.

A pesar de la represión la población colombiana le apuesta a la Paz, aquí valoramos el balance positivo de las reuniones de la Sociedad Civil con el presidente JM Santos y con las delegación de paz del ELN llevadas a cabo entre el 7 y 10 de febrero de 2018, donde las partes han reconocido las dificultades que se han presentado.  

Por eso: 
- Exigimos el cumplimiento de los Acuerdos con la Farc-ep y recordar al gobierno que tiene el deber de defender el acuerdo de paz porque fueron radicados en anexo a los convenios de Ginebra en Suiza
- Exigimos al Estado reales y efectivas garantías para la vida.  No se puede seguir escribiendo la historia de la paz con sangre, ni con miedo, ni con terror hacia el pueblo colombiano.  
- Exigimos el respeto al derecho internacional humanitario, respaldar la solución política negociada del conflicto y apoyamos el reinicio de la mesa de Quito 

Ser líder social no es delito, hacer democracia no es delito, cuidar de la soberanía colombiana no es delito, defender la autodeterminación de los pueblos étnicos no es delito. 

Llamamos a la Comunidad Internacional a hacer seguimiento de la situación del Pueblo colombiano y demandar de manera urgente el derecho a la vida, garantías de seguridad y participación y garantías de No repetición. 

lunes, 11 de diciembre de 2017

Herriok Erabaki, Ez OMC. Los pueblos deciden, No a la OMC


Decenas de personas se han movilizado la tarde de este lunes 11 de diciembre frente a la Plaza del Teatro Arriaga en Bilbao (Euskal Herria), bajo el lema “Herriok Erabaki, Ez OMC. Los pueblos deciden, No a la OMC” y convocadas por la Campaña TTIP-CETA-TISA y Carta por los Derechos Sociales de Euskal Herria para denunciar que la agenda del capital en favor de la liberalización de los flujos de comercio e inversión globales sigue inexorable su curso: la Organización Mundial de Comercio (OMC) se reunirá del 10 al 13 de diciembre en Buenos Aires, en un intento por reflotar este instrumento para la gobernanza neoliberal tras el fracaso continuado de la llamada Ronda de Doha. Se busca así dar un nuevo impulso al viejo sueño de conformación de un gran mercado global desregulado al servicio de las grandes empresas transnacionales, a través de la firma de un acuerdo multilateral que recoja los principales hitos y elementos de la nueva agenda corporativa.


La OMC y la nueva oleada de tratados
Esta nueva intentona por situar a la OMC en el centro de la gobernanza económica neoliberal se enmarca dentro de una ofensiva más amplia con varios frentes complementarios. El más importante de ellos es la nueva oleada de tratados de comercio e inversión, que han subido a la palestra mediática en los últimos años, y que incorporan toda una serie de elementos novedosos, cada cual más lesivo para el interés de las capas populares. Son los llamados tratados de nueva generación.


La Unión Europea, y dentro de la misma el Estado Español de manera destacada, están jugando un papel de vanguardia en esta nueva ofensiva del capital. Así, el pasado 27 de octubre (el mismo día en el que se aprobaba la aplicación del artículo 155 contra el pueblo catalán) el senado español dio luz verde, con los votos de PP y PNV, a la ratificación del tratado CETA, entre la Unión Europea y Canadá. Un tratado-modelo a ojos de la UE, es decir, que recoge los principales dispositivos que se pretenden potenciar en esta nueva fase: eliminación de aranceles, mecanismos de resolución de las disputas entre empresas y estados (los famosos tribunales de arbitraje en los que empresas pueden denunciar a estados), y, sobre todo, la llamada convergencia regulatoria. A través de este mecanismo se pretenden armonizar, mediante la fijación de estándares a la baja, el conjunto de normativas que pudieran afectar a los flujos de comercio e inversión: derechos laborales, medio ambiente, servicios públicos, etc. 


Así, esta armonización a la baja tendría consecuencias inmediatas en nuestras vidas: destrucción de empleo, pérdida de derechos laborales, cuestionamiento de convenios colectivos, privatización de lo común y lo público (sanidad, educación, pensiones), obstáculos a la implementación de políticas dirigidas a lograr la igualdad entre mujeres y hombres, aumento de costes de medicamentos, disminución de los estándares de calidad alimentaria mediante la apertura de puertas a prácticas de procesamiento de alimentos prohibidos en la UE. Y un largo etcétera.

Europa está actualmente negociando tratados de este tipo con otros 25 países y organizaciones regionales, como Japón, Mercosur o la India entre otras. Destacan a este respecto dos acuerdos vitales, tanto por la importancia de sus firmantes a nivel político y económico, como por lo sensible de las materias que abarcan: TTIP y TISA. El primero, a negociar con los Estados Unidos, fue definido como prioridad estratégica de la UE en 2015, pero está en un cajón actualmente por chocar con la agenda reaccionaria de Donald Trump, cuya estrategia definitiva respecto a este tipo de tratados está aún por tomar cuerpo. Aun así, el CETA abre las puertas de la UE a las principales multinacionales estadounidenses, a través de las filiales que gran parte de estas poseen en territorio canadiense. El segundo afecta a la gran tarta de los servicios, que representa casi el 70% de las actividades económicas de nuestra sociedad. Con el TISA el capital global quiere por un lado, que se eliminen las regulaciones que puedan obstaculizar su camino, para dejar el paso aún más libre a las corporaciones proveedoras de servicios transnacionales (importaciones, puertos, operaciones bancarias, movimientos de personas y mano de obra barata) y por otro, que los servicios públicos se abran aún más al mercado.


Esta medida afectaría a ámbitos tan dispares como el comedor de una pequeña escuela gestionado con productos locales, hasta una administración que intentara remunicipalizar su servicio de aguas. En general constituye un ataque de enorme magnitud a la posibilidad de implementar una gestión mínimamente democrática de nuestros bienes y servicios comunes, como el transporte público o la educación, y no digamos a la posibilidad de ampliar la insuficiente oferta de servicios públicos de cuidados, imprescindibles para avanzar en términos de igualdad. Asimismo, la lógica única del máximo beneficio tendrá un fuerte impacto en la protección de las consumidoras de los mismos.

En definitiva, estamos ante una ofensiva que, mediante una ininteligible sopa de letras que se negocia en la opacidad y el oscurantismo más absolutos, pretenden derribar los últimos resquicios del estado del bienestar, reduciendo nuestros derechos a meras mercancías en manos de una minoría. Y es en este marco donde surge la iniciativa de impulsar de nuevo la OMC como espacio de referencia de la agenda corporativa. Las personas y el planeta somos fichas de un tablero global, y la siguiente partida se juega en Argentina.

Buenos Aires: Una cita ineludible para los pueblos
La cumbre de la OMC de diciembre en Buenos Aires ocupa un lugar central en los intentos de consolidación de esta estrategia al servicio de las empresas transnacionales. Se trata de ampliar al espacio multilateral lo que hasta ahora se ha venido desplegando a través de acuerdos bilaterales. Es, por tanto, un salto cualitativo que amenaza nuestros derechos y la soberanía popular, y es fundamental articular una respuesta a la altura de la magnitud del ataque.

Efectivamente, el capitalismo heteropatriarcal, a través de instituciones antidemocráticas como la OMC o el Fondo Monetario Internacional (FMI), operando de tú a tú junto con estos tratados de comercio e inversión, trata de fortalecer las bases de un modelo en el que somos simple mercancía, y una agenda, la de su modo de vida hegemónico. La desregulación de las finanzas, la reducción de nuestros derechos, la militarización, la xenofobia, la mercantilización de todos los aspectos de la vida, hacen peligrar nuestra propia supervivencia como ya peligra la de millones de personas, sumergidas en sus guerras económicas, desplazadas o en exclusión, que directamente “no sirven” desde la óptica del sistema.

En este enloquecido Monopoly aparece una nueva calle en disputa: el comercio electrónico y la posesión de datos. Este es precisamente uno de los objetos de discusión que se priorizarán en la Cumbre de la OMC de diciembre. En Buenos Aires se van a intentar dibujar las líneas maestras de estos nuevos mercados, promoviendo una amplia liberalización de los mismos. Esto afecta a ámbitos tan dispares como la no restricción del movimiento de datos personales y su posesión (para su mercantilización, o para la compra de tierras, por ejemplo), el recorte de libertades en nombre de la seguridad, el expolio del conocimiento o el control de las tecnologías.

En definitiva, la Cumbre de Buenos Aires es un hito central dentro de toda una estrategia para aumentar los espacios de mercantilización de la vida, al servicio de las cuentas de beneficios de unas pocas grandes corporaciones. En un contexto de crisis multidimensional como el que vivimos (alimentaria, de cuidados, económica, medioambiental…), las decisiones que se tomen en esta cumbre sólo agravarán más esta situación, pues supondrán una vuelta de tuerca a un modelo que es precisamente el que nos ha traído hasta aquí.

Hoy, los pueblos debemos de ser determinantes en esta lucha por la vida misma. Saliendo a la calle, fortaleciendo otras formas de vivir basadas en la solidaridad, la igualdad, el cuidado colectivo de la vida, la autogestión y el apoyo mutuo, reforzando los poderes locales y desobedeciendo la lógica criminal de los mercados y de sus cómplices. Para ello tenemos una primera cita con la movilización frente a esta Cumbre de la OMC, también desde Euskal Herria.