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viernes, 25 de mayo de 2018

Asamblea general Ongi Etorri Errefuxiatuak-Bizkaia (24/05/2018)


Una treintena de integrantes de la Plataforma Ongi Etorri Errefuxiatuak-Bizkaia han participado en la asamblea general que se realiza cada mes en Bilbao para tratar los siguientes temas:

1- Valoración de la Karabana EH


2 - Presentación de la Caravana 2018 a Italia


3 - Repaso al DAFO


A- Información hacia fuera y hacia dentro.
B- Autonomía y coordinación de los pueblos y barrios (planes, relación con las instituciones, empadronamientos)
C- Profundizar en la renovación de la Coordinadora (proceso ya iniciado)


4 – Informaciones varias:
a) Arroces del mundo. 
b) Propuesta de introducción en el parlamento vasco de una resolución similar a la realizada en Catalunya.
c) Iniciativas de apoyo a Palestina.
d) Marcha de la plataforma Berri-Otxoak. 
e) Campaña "Empadrono". 
f) Conciertos corales y participación de OEE.
g) Información  día del Orgullo Africano.
h) 23 de junio a las 11.30 ¡Corremos por el refugio! Carrera solidaria por las personas refugiadas.
i)  Marcha contra el polígono de tiro de Las Bardenas. Día 3 de Junio.

miércoles, 23 de mayo de 2018

El Movimiento Feminista llama a participar en la movilización del 26 de mayo por unas pensiones dignas


La Marcha Mundial de las Mujeres de Euskal Herria ha llevado a cabo este miércoles 23 de mayo frente a la Delegación del Gobierno Vasco en Bilbao (Gran Vía 85), una concentración para manifestar su apoyo a unas pensiones dignas y propias para las mujeres. Bajo el lema “Reconozcan nuestros trabajos, pensiones propias y dignas para las mujeres!”, denuncian que las mujeres que no tienen ninguna pensión propia después de haber pasado la vida trabajando y por las que, habiendo tenido un trabajo asalariado, reciben una pensión penosa que no les da para vivir; y por ese motivo, manifiestan que tienen que volver a salir a la calle tal como lo hicieron el pasado 8 de marzo para manifestarse en contra de este sistema capitalista y heteropatriarcal que las invisibiliza, las hace ciudadanas de segunda y las empobrece. Y esta vez, lo harán acompañando al movimiento de pensionistas de Euskal Herria porque, explican que al igual que ellas, mediante las movilizaciones es posible conseguir los cambios que necesitamos. Por todo esto, se adhieren a la movilización del 26 de mayo en Bilbao.



NOTA DE PRENSA
Tras haber trabajado toda una vida, ese trabajo no ha valido para nada. No nos proporcionan derechos. Es cierto, tienes derechos. Puedes utilizar los servicios públicos porque eres ciudadana. Puedes acceder a ayudas, porque estás en peligro de exclusión social. Pero por tu trabajo no has generado ningún derecho. Has sido trabajadora toda tu vida pero tu trabajo no ha valido para tener acceso a una pensión. No has cotizado a pesar de llevar toda la vida trabajando y de que ese trabajo sea imprescindible para sostener la vida.


Muchas mujeres hemos luchado por acceder al mercado laboral. Por tener un empleo. El resultado de esa lucha es que por fin hayamos podido tener acceso a una pensión. Una pensión propia derivada de nuestro trabajo y no a una pensión por estar casada. Sin embargo, esa pensión es mucho menor, porque has cotizado mucho menos: porque tenías un sueldo menor, porque los trabajos de cuidados te han hecho tener que salir del mercado laboral, porque no has tenido más opción que trabajar con contratos parciales.


El feminismo sacó a la calle a miles de mujeres el pasado 8 de marzo para reivindicar que vamos a cambiar este sistema que nos invisibiliza y nos hace ciudadanas de segunda. Las pensionistas y los pensionistas semana tras semana están saliendo a la calle para denunciar que este sistema tras trabajar toda una vida les quiere robar su derecho a una pensión digna. Les sentimos como compañeras de viaje porque compartimos la idea de que mediante las movilizaciones es posible conseguir los cambios que necesitamos, mediante las movilizaciones hemos hecho posible sacar a la luz las injusticias que este sistema capitalista heteropatriarcal quiere esconder.


Llamamos a las mujeres que se movilizaron el pasado 8 de marzo a que el próximo día 26 de mayo a las 18:00 horas salgan nuevamente a la calle junto con las pensionistas.


- El reconocimiento del trabajo de las mujeres y que ello sea una fuente de derecho, pues será el camino para asegurar unas pensiones dignas. Compartimos la lucha!


- Superar las razones de la brecha salarial y asegurar los derechos laborales para todas las mujeres, pues será el mejor de los caminos para mejorar nuestras pensiones.


- Poner a las personas en el centro de las políticas será la manera más efectiva para que podamos optar a una vida digna seamos niñas, jóvenes, adultas o ancianas.


Si este sistema no está preparado para garantizar una vida digna, debemos cambiar el sistema. El problema no somos nosotras, no son nuestras pensiones. El problema es el sistema capitalista heteropatriarcal colonialista. Por ello exigimos a las instituciones vascas que garanticen por ley nuestro derecho a una pensión digna y que apuesten por un sistema público de pensiones. Porque compartimos la misma lucha, el 26 de mayo las mujeres a la calle!



viernes, 18 de mayo de 2018

El 26 de mayo todas las mujeres a la calle por unas pensiones dignas


Por medio de una rueda de prensa celebrada la mañana de este viernes 18 de mayo en el Centro Cívico de la Bolsa en Bilbao, mujeres integrantes de las plataformas de pensionistas de Euskal Herria, han hecho un llamamiento a participar en la próxima gran movilización que se llevará a cabo este sábado 26 de mayo y que partirá a las 18:00 horas desde el Sagrado Corazón en Bilbao y que finalizará en el Ayuntamiento, con el objetivo de exigir a las instituciones y el gobierno que sean reconocido su derecho a una pensión digna y a un sistema público de pensiones. 



NOTA DE PRENSA

Las mujeres que formamos parte de las plataformas de pensionistas de Euskal Herria queremos denunciar los graves problemas de exclusión y pobreza a la que nos condena este sistema. Un sistema que nos hace invisibles, que no reconoce el trabajo que hacemos, que no nos permite acceder a derechos reconocidos en la teoría pero que no podemos ejercer…

Nosotras, muchas de nosotras, no hemos tenido la posibilidad de trabajar con un empleo reconocido. Hemos trabajado toda la vida, en casa y fuera de casa. Contribuimos a generar el 50% del PIB real. Pero este trabajo no se reconoce, no se valora, no se contabiliza. Genera obligaciones pero no vale para crear derechos. Nuestro trabajo es necesario para sostener el sistema, pero el sistema no nos permite acceder a una pensión digna.


Nos reconocen el derecho a la pensión de viudedad. No es un derecho propio. Es un derecho que depende de lo cotizado por la pareja. Solo nos dan una parte de lo que el recibía. ¿Y las que hemos decidido no casarnos? ¿Y a las que no se les ha permitido casarse porque hasta hace poco era una posibilidad reservada para las heterosexuales?

Las que sí han trabajado con empleo acceden a una pensión de jubilación. Pero estas, de media, son un 70% menor que las pensiones de los hombres. Es fácil entender porque es así; trabajamos nuestra vida laboral porque seguimos cuidando y ocupándonos de los trabajos de casa. Nuestro empleo es de peor calidad y cotizamos menos.


Las mujeres baserritarras tienen que trabajar toda la vida para poder acceder a complementos de la PAC que mitiguen sus pensiones miserables.

El sistema público de pensiones siempre ha sido injusto. Lo hemos denunciado las pensionistas, lo ha denunciado el movimiento feminista. Pero lejos de mejorarlo, han decidido destruirlo dejándonos en peor situación. Todos los gobiernos españoles y el Pacto de Toledo están siendo los encargados de destruir el sistema público en beneficio de los planes privados que interesan a los especuladores.


Los datos nos dan la razón. En el 2018 no todas las mujeres tenemos reconocido el derecho subjetivo a una pensión. Las que no han accedido a un empleo remunerado son invisibles para el sistema de pensiones. Seguirán dependiendo de sus maridos o de sus tierras. Las que han accedido a un empleo de forma precaria no consiguen con sus pensiones acceder a unas condiciones de vida dignas. Las mujeres jóvenes que están accediendo ahora al mercado laboral no van a poder cumplir con las condiciones que han impuesto reforma tras reforma. 

No hablamos de número, de ingresos, de cuentas bancarias. Hablamos de poder tener una vejez digna. De poder acceder a servicios públicos, de poder disfrutar del tiempo libre, de poder cuidarnos después de haber cuidado a tanta gente. No hay jubilación digna sin una pensión digna. Vivir con pensiones de miseria supone viviendas deterioradas, pobreza energética, dificultades para acceder a medicamentos, una mala alimentación. Supone encerrarte en casa.

Estamos hartas de que el trabajo que realizamos no sea valorado socialmente. Estamos hartas de ser invisibles para un sistema que nos necesita pero que no nos reconoce el derecho básico a una pensión y una vida digna; estamos hartas de que esa invisibilidad sea utilizada para discriminarnos, agredirnos y convertirnos aquí y ahora en personas de segunda categoría. Nuestro trabajo ha sido y es fundamental para la sostenibilidad de la vida y exigimos que sea así reconocido.
Tenemos derecho a una vida digna, también cuando nos hacemos mayores. Tenemos derecho a ser cuidadas y no ser cuidadoras. Exigimos pensiones que nos permitan vivir como nos merecemos!

Lo decimos bien alto: el problema es el sistema, no nuestras pensiones. Por eso exigimos:

- La universalización para todas las mujeres del derecho individual subjetivo a una pensión digna independientemente de nuestra situación laboral.
- La derogación de las reformas de pensiones del 2011 y 2013 y las reformas laborales que precarizan el empleo.
- La creación de una red de servicios de atención y cuidados públicos, pagados con presupuestos públicos, que  nos permita conciliar nuestro trabajo y nuestra vida. 
- Políticas efectivas de creación de empleo de calidad y reducción del tiempo de trabajo para crear más y mejor empleo.
- Exigimos una pensión mínima de 1080 euros y un SMI de 1200 euros para luchar contra la pobreza.

Exigimos que las instituciones vascas garanticen por ley estos derechos y hagan lo que sea necesario para garantizar aquí y ahora el sistema público de pensiones.

Hacemos un llamamiento especial  a toda mujer excluida del empleo y relegada a las mal llamadas tareas domésticas a gritar en la calle de las capitales de Hego Euskal Herria que también somos personas con derechos. No van a tener más remedio que vernos y reconocer nuestro derecho a una pensión digna y el valor de nuestro trabajo.

martes, 1 de mayo de 2018

Este 1 de mayo en Bilbao las mujeres se plantan ante la explotación laboral


En Bilbao, en el contexto del 1 de mayo, día internacional de las personas trabajadoras, más de medio centenar de mujeres han participado en una acción bajo el lema “Trabajo no es igual a empleo”, organizada por el Eje de Cuidados de la Huelga/Greba Feminista 8M, con el objetivo de visibilizar todo el trabajo que, desde siempre, realizan las mujeres en las casas. Trabajo que, o es gratuito o está mal remunerado, y con unas condiciones precarias, injustas, desiguales, neo-esclavistas.


¿Has pensado alguna vez qué supone esto para las mujeres? Si se tiene en cuenta que en este sistema capitalista, hetero-patriarcal, colonialista y clasista, todos los derechos se adquieren por las cotizaciones en los empleos, es fácil deducir que estamos hablando de desigualdades, sobrecargas y privilegios. “Mientras los señores evaden sus responsabilidades, nosotras trabajamos por la vida toda la vida. Con y sin papeles, con y sin derechos”.


¡¡¡ BASTA YA ¡¡¡


¡¡¡ REPARTO DE TODOS LOS TRABAJOS Y DE TODOS LOS EMPLEOS¡¡¡


¡¡¡ NO TODOS LOS TRABAJOS SON EMPLEO!!!


¡¡¡ LOS CUIDADOS SON TRABAJO¡¡¡


¡¡¡ EMPLEOS EN LAS CASAS EN CONDICIONES DIGNAS ¡¡¡


¡¡¡ LA LEY DE EXTRANJERÍA NOS SOMETE A LA ECONOMÍA SUMERGIDA ¡¡¡


¡¡¡ SERVICIOS PÚBLICOS PARA COLECTIVIZAR LA RESPONSABILIDAD SOCIAL
Y POLÍTICA DE LOS CUIDADOS ¡¡¡

















1 de Mayo de 2018: Día internacional de la clase trabajadora (Bilbao)


Comunicado ESK, CGT y STEILAS: Hay quién piensa, porque así se vende, que la crisis es ya tan solo un recuerdo lejano. Todos los medios de comunicación al servicio del poder nos bombardean con una recuperación que sólo afecta a quienes nunca perdieron nada. Para nosotras sin embargo, la “recuperación” es sinónimo de pérdida de derechos, de precarización y desigualdad; por eso el capital está eufórico.


Nos dicen que la economía se ha recuperado, que baja el paro, pero lo que se les olvida decir es que ese paro baja a costa de la precariedad de los contratos de trabajo -cuando los hay-, lo que en realidad se les ha olvidado decir es que lo que baja -y en picado- son los derechos laborales que las trabajadoras y trabajadores con tanto esfuerzo hemos conseguido. Tenemos ejemplos inmediatos como el de los y las compañeras de Productos Tubulares donde sus propietarios, tras años de llenarse los bolsillos con los dividendos incluso con préstamos para repartirse beneficios a cuenta, ahora dicen que no hay dinero y pretenden despedir a 157 personas y bajar salarios al resto.


Tampoco podemos olvidar a las administraciones que montan mesas de negociación entre afines según les convenga, para aplicar criterios neoliberales, criterios de destrucción de lo público como ocurre en el sector educativo donde llevan más de 2 años en conflicto importándoles muy poco la afectación que pudiera tener en la población escolar.


Hace una semana fue el 5º aniversario de la muerte de más de 1.134 personas y cerca de 2.500 heridas en una fábrica textil (empresa occidental) en Bangladesh más interesada en el ahorro de costes que en la seguridad; en el estado español fueron 618 las personas que murieron en 2017. Hoy y aquí nuestro recuerdo para todas ellas y para las que están perdiendo la vida en el mar o en las fronteras buscando una vida mejor.


Hay recuperación, sí, pero lo que nosotras sabemos con certeza que se recupera, y con fuerza, es la parcialidad, los salarios miserables, la eventualidad, los accidentes laborales, la desigualdad y la insoportable brecha salarial que sufrimos las mujeres , la inestabilidad, la subcontratación… Eso es lo que la clase trabajadora hemos recuperado, precariedad y pérdida de derechos.


Hablamos de pérdida de derechos laborales pero hoy, casi más que nunca, sigue habiendo trabajadoras y trabajadores que no tienen ninguno, que ni siquiera son reconocidas como tales, que trabajan sin contratos y sin visiblilidad, que se les trata como a personas de segunda como es el caso de las trabajadoras de hogar.


Tener trabajo no es sinónimo de tener empleo, trabajo, sobre todo a nosotras las mujeres, nos sobra. Lo que necesitamos son empleos de calidad con condiciones laborales dignas, desde la igualdad y la corresponsabilidad.


Esta situación de precariedad transciende lo laboral y va mucho más allá, abarca todos los ámbitos, desde fuera de ese marco laboral también ha habido recuperación, hemos recuperado la censura, las imposiciones, las amenazas, la desprotección social… No podemos olvidar que vivimos en un Estado que gracias a la ley mordaza, en un mismo día ha secuestrado un libro, ha retirado una obra de arte y ha condenado a un rapero a la cárcel por ir en contra del pensamiento del poder.


Pero hay algo con lo que no contaban hemos recuperado -a pesar de sus esfuerzos- porque nunca lo perdimos; las ganas de luchar y de seguir construyendo una sociedad en la que quepamos todas y todos.


La primavera llegó adelantada a la calles de Bilbao el 8 de marzo tiñendo todo de lila, demostrando que las mujeres tenemos mucho que decir y que estamos hartas de un sistema capitalista y heteropatriarcal que nos oprime y que nos impide ser personas de pleno derecho. Nuestra lucha es también feminista.


Por si alguien tenía alguna duda del hartazgo de toda la clase trabajadora, el 17 de ese mismo mes nuestras pensionistas tomaron el relevo del movimiento feminista para decir alto y claro que ya está bien, que no vamos a soportar ni una más y que hasta aquí hemos llegado.


Es hora de poner la vida de las personas y su bienestar en el centro de nuestro esfuerzo, de nuestra lucha, lejos de las garras de sus cuentas de beneficios, de sus intereses empresariales y de su “recuperación”. Tenemos que seguir ocupando la calle, movilizándonos hasta que se enteren de que su modelo económico y social no es el nuestro, ¡ni lo necesitamos ni lo queremos!


Gora langileon borroka!!
Borroka da bide bakarra!!