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martes, 1 de mayo de 2018

Este 1 de mayo en Bilbao las mujeres se plantan ante la explotación laboral


En Bilbao, en el contexto del 1 de mayo, día internacional de las personas trabajadoras, más de medio centenar de mujeres han participado en una acción bajo el lema “Trabajo no es igual a empleo”, organizada por el Eje de Cuidados de la Huelga/Greba Feminista 8M, con el objetivo de visibilizar todo el trabajo que, desde siempre, realizan las mujeres en las casas. Trabajo que, o es gratuito o está mal remunerado, y con unas condiciones precarias, injustas, desiguales, neo-esclavistas.


¿Has pensado alguna vez qué supone esto para las mujeres? Si se tiene en cuenta que en este sistema capitalista, hetero-patriarcal, colonialista y clasista, todos los derechos se adquieren por las cotizaciones en los empleos, es fácil deducir que estamos hablando de desigualdades, sobrecargas y privilegios. “Mientras los señores evaden sus responsabilidades, nosotras trabajamos por la vida toda la vida. Con y sin papeles, con y sin derechos”.


¡¡¡ BASTA YA ¡¡¡


¡¡¡ REPARTO DE TODOS LOS TRABAJOS Y DE TODOS LOS EMPLEOS¡¡¡


¡¡¡ NO TODOS LOS TRABAJOS SON EMPLEO!!!


¡¡¡ LOS CUIDADOS SON TRABAJO¡¡¡


¡¡¡ EMPLEOS EN LAS CASAS EN CONDICIONES DIGNAS ¡¡¡


¡¡¡ LA LEY DE EXTRANJERÍA NOS SOMETE A LA ECONOMÍA SUMERGIDA ¡¡¡


¡¡¡ SERVICIOS PÚBLICOS PARA COLECTIVIZAR LA RESPONSABILIDAD SOCIAL
Y POLÍTICA DE LOS CUIDADOS ¡¡¡

















1 de Mayo de 2018: Día internacional de la clase trabajadora (Bilbao)


Comunicado ESK, CGT y STEILAS: Hay quién piensa, porque así se vende, que la crisis es ya tan solo un recuerdo lejano. Todos los medios de comunicación al servicio del poder nos bombardean con una recuperación que sólo afecta a quienes nunca perdieron nada. Para nosotras sin embargo, la “recuperación” es sinónimo de pérdida de derechos, de precarización y desigualdad; por eso el capital está eufórico.


Nos dicen que la economía se ha recuperado, que baja el paro, pero lo que se les olvida decir es que ese paro baja a costa de la precariedad de los contratos de trabajo -cuando los hay-, lo que en realidad se les ha olvidado decir es que lo que baja -y en picado- son los derechos laborales que las trabajadoras y trabajadores con tanto esfuerzo hemos conseguido. Tenemos ejemplos inmediatos como el de los y las compañeras de Productos Tubulares donde sus propietarios, tras años de llenarse los bolsillos con los dividendos incluso con préstamos para repartirse beneficios a cuenta, ahora dicen que no hay dinero y pretenden despedir a 157 personas y bajar salarios al resto.


Tampoco podemos olvidar a las administraciones que montan mesas de negociación entre afines según les convenga, para aplicar criterios neoliberales, criterios de destrucción de lo público como ocurre en el sector educativo donde llevan más de 2 años en conflicto importándoles muy poco la afectación que pudiera tener en la población escolar.


Hace una semana fue el 5º aniversario de la muerte de más de 1.134 personas y cerca de 2.500 heridas en una fábrica textil (empresa occidental) en Bangladesh más interesada en el ahorro de costes que en la seguridad; en el estado español fueron 618 las personas que murieron en 2017. Hoy y aquí nuestro recuerdo para todas ellas y para las que están perdiendo la vida en el mar o en las fronteras buscando una vida mejor.


Hay recuperación, sí, pero lo que nosotras sabemos con certeza que se recupera, y con fuerza, es la parcialidad, los salarios miserables, la eventualidad, los accidentes laborales, la desigualdad y la insoportable brecha salarial que sufrimos las mujeres , la inestabilidad, la subcontratación… Eso es lo que la clase trabajadora hemos recuperado, precariedad y pérdida de derechos.


Hablamos de pérdida de derechos laborales pero hoy, casi más que nunca, sigue habiendo trabajadoras y trabajadores que no tienen ninguno, que ni siquiera son reconocidas como tales, que trabajan sin contratos y sin visiblilidad, que se les trata como a personas de segunda como es el caso de las trabajadoras de hogar.


Tener trabajo no es sinónimo de tener empleo, trabajo, sobre todo a nosotras las mujeres, nos sobra. Lo que necesitamos son empleos de calidad con condiciones laborales dignas, desde la igualdad y la corresponsabilidad.


Esta situación de precariedad transciende lo laboral y va mucho más allá, abarca todos los ámbitos, desde fuera de ese marco laboral también ha habido recuperación, hemos recuperado la censura, las imposiciones, las amenazas, la desprotección social… No podemos olvidar que vivimos en un Estado que gracias a la ley mordaza, en un mismo día ha secuestrado un libro, ha retirado una obra de arte y ha condenado a un rapero a la cárcel por ir en contra del pensamiento del poder.


Pero hay algo con lo que no contaban hemos recuperado -a pesar de sus esfuerzos- porque nunca lo perdimos; las ganas de luchar y de seguir construyendo una sociedad en la que quepamos todas y todos.


La primavera llegó adelantada a la calles de Bilbao el 8 de marzo tiñendo todo de lila, demostrando que las mujeres tenemos mucho que decir y que estamos hartas de un sistema capitalista y heteropatriarcal que nos oprime y que nos impide ser personas de pleno derecho. Nuestra lucha es también feminista.


Por si alguien tenía alguna duda del hartazgo de toda la clase trabajadora, el 17 de ese mismo mes nuestras pensionistas tomaron el relevo del movimiento feminista para decir alto y claro que ya está bien, que no vamos a soportar ni una más y que hasta aquí hemos llegado.


Es hora de poner la vida de las personas y su bienestar en el centro de nuestro esfuerzo, de nuestra lucha, lejos de las garras de sus cuentas de beneficios, de sus intereses empresariales y de su “recuperación”. Tenemos que seguir ocupando la calle, movilizándonos hasta que se enteren de que su modelo económico y social no es el nuestro, ¡ni lo necesitamos ni lo queremos!


Gora langileon borroka!!
Borroka da bide bakarra!!












lunes, 1 de mayo de 2017

1 de mayo. La población Inmigrante es Profesional


Con motivo del día internacional de las personas trabajadoras, este lunes 1 de mayo, la asociación Zanafrik Elkartea con el apoyo de Novisi Elkartea, Fundación Ellacuría, Sildofaya, Sal y Luz, Federación “Gentes del Mundo”, Emigrados Sin Fronteras, Asociación “12 de Octubre” de Guinea Ecuatorial y Sierra Maestra-Euskadi, han realizado una concentración en la Plaza del Teatro Arriaga (Bilbao)  con el objetivo de visibilizar y reconocer la profesionalidad de las personas migrantes y refugiadas que en muchas ocasiones no se toman en cuenta por el mero hecho de "ser de fuera". "Con una inserción laboral y profesional real, ganamos tod@s"


Manifestación del Primero de Mayo (Bilbao)


En el acto organizado en Bilbao las trabajadoras de las Residencias de Bizkaia han sido las grandes protagonistas. Mujeres que llevan más de un año desarrollando una lucha ejemplar en defensa de sus condiciones laborales y de unos servicios públicos de calidad.


Al mediodía se ha realizado un acto en el que han participado Soraya García, responsable de ELA en las Residencias de Bizkaia, Esther Saavedra, responsable de los servicios públicos en Bizkaia, y Adolfo Muñoz Txiki, secretario general.


Esther Saavedra ha comenzado su intervención uniendo la huelga del 1 de mayo de 1886 con la que actualmente están desarrollando las trabajadoras de las Residencias de Bizkaia. “Aquella huelga, origen del Primero de Mayo, fue una lucha ejemplar para conseguir la jornada laboral de 8 horas al día. Ahora en Bizkaia miles de mujeres están llevando a cabo otra lucha ejemplar por sus derechos laborales y de vida. Ambos ejemplos nos demuestran que luchar merece la pena”.


Esta responsable de los servicios públicos ha recalcado las dos claves de este conflicto laboral. “En primer lugar, hay que denunciar que si este conflicto no se resuelve es porque la inmensa mayoría de las trabajadoras del sector son mujeres. Además, este conflicto evidencia la apuesta por la privatización de los servicios públicos que hacen estos responsables institucionales. Por eso, es imprescindible denunciar la actitud de la Diputación Foral de Bizkaia, que es la principal responsable de este conflicto”.


Soraya García, trabajadora del sector y responsable de ELA, en las Residencias de Bizkaia, ha recordado que llevan más de 14 meses de conflicto y más de 150 días de huelga. “El motivo de esta huelga es acabar de una vez por todas con la falta escandalosa de personal, con jornadas de disponibilidad absoluta y horarios de explotación, con contratos temporales. Acabar con salarios que no llegan a 1.000 euros. Esa es la realidad diaria de las más de 5.000 trabajadoras de las Residencias de Bizkaia, pobreza a cambio de cuidar personas. Esto es lo que quiere cambiar nuestra huelga”.


Soraya García ha denunciado que las quieren sumisas, calladas y doblegadas, pero que no lo van a conseguir. “Por mucho que le pese a la Diputación de Bizkaia y al señor Unai Rementeria, lo decimos alto y claro: ya no hay sumisión. Cada vez somos más las que hemos roto el silencio, cada vez somos más las que estamos en la calle. Vamos a ir hasta el final, hasta lograr de una vez por todas que se dignifiquen nuestras condiciones de trabajo y las condiciones de vida de las personas usuarias de las residencias. No vamos a parar hasta lograrlo”.


Por último ha intervenido el secretario general de ELA. Adolfo Muñoz ha defendiendo nuestra autonomía como sindicato y nuestro derecho a cambiar las cosas. “Afirman que no nos corresponde el papel que desempeñamos en la sociedad. Se atreven a defender, incluso, que son ellos (los propios gobiernos) los que deben decidir qué puede decir y hacer un sindicato. Y, nosotros y nosotras, les decimos que no; que no le corresponde a nadie fuera del sindicato decidir, de manera directa o indirecta, lo que hacemos. ELA establece su propio pensamiento, sus propuestas en materia laboral, social y política con total autonomía. Lo ha hecho y lo va a seguir haciendo”.


Muñoz ha recalcado que ELA va a redoblar sus esfuerzos para tratar de organizar a los y las trabajadoras vascas. “En ELA sabemos muy bien que en aquellos países donde el neoliberalismo ha logrado debilitar al movimiento sindical las desigualdades sociales aumentan y las condiciones de trabajo empeoran. Queremos ser útiles, queremos ser eficaces”.


“Nuestro reto –ha añadido– es evitar que la alianza entre gobiernos y poder económico deteriore las identidades colectivas de clase. Lo vamos a seguir haciendo. Vamos a seguir defendiendo nuestro derecho –y obligación– de influir en la política para defender aquello en lo que creemos”.


Después del acto realizado en la plaza del Sagrado Corazón las miles de personas reunidas ha realizado una colorida manifestación que ha acabado frente a la Diputación Foral de Bizkaia, donde se ha realizado un emotivo homenaje a las trabajadoras de las Residencias de Bizkaia. (Fuente: ELA)