jueves, 30 de marzo de 2017

Concentración por atropello grave en Bilbao


El viernes 24 de marzo una madre que circulaba en bicicleta llevando a su hija por un bidegorri fue arrollada a la altura de San Ignacio por una furgoneta que accedió de manera imprevista al mismo.

Desde el lunes sabemos que esta mujer está en coma. Apenas han transcurrido tres días y tenemos noticia de un nuevo atropello a un ciclista en un bidegorri, en esta ocasión en la calle Zunzunegi. Al salir del garaje, un conductor le ha embestido, quedando el ciclista sobre las vías del tranvía que, afortunadamente, ha tenido tiempo de frenar. Desconocemos su estado.



Ante la grave situación de desprotección a que a diario nos vemos sometidas las personas que andamos en bicicleta por Bilbao y ante la total apatía, abandono y manifiesto desinterés mostrado por nuestro responsables municipales en el calmado de tráfico, BIZIZ BIZI, la Asociación de Ciclistas Urban@s de Bilbao, ha realizado una concentración frente al Ayuntamiento este jueves 30 de marzo a las 19:00 coincidiendo con el pleno del Ayuntamiento.




En Junio hará un año que, tras permanecer un mes en coma, fallecía Javi, la primera víctima de la familia ciclista en las calles de Bilbao. Una bicicleta blanca nos recuerda nuestra fragilidad cuando salimos a este ruedo diseñado para que el vehículo nos demuestre que sigue siendo el rey. Cada día entran a nuestra ciudad la friolera de 313.000 vehículos según datos de la Diputación de Bizkaia. Reclamamos calmado del tráfico, reclamamos que se saquen coches de estas calles con malos humos que respiramos aunque no generamos, reclamamos un modelo sostenible de movilidad con protagonismo de peatones y ciclistas frente al todopoderoso y fagocitador automóvil, reclamamos seguridad para las personas usuarias de la bicicleta,…pero siguen sin escuchar.


Tras una reunión de Biziz Bizi con varios técnicos del ayuntamiento en la cual nos presentaron un inseguro cierre del llamado “Anillo verde de la ría”, les recordamos que un bidegorri seguro va más allá de pintar rayas donde sobra un trozo de calzada. “Un bidegorri seguro -les dijimos- es aquél por el que dejarías pedalear sola a tu hija de 10 años con toda tranquilidad”. La palabra bidegorri debe ser sinónimo de escrupulosa seguridad porque así lo piensan las personas que por él circulan. Sin embargo, está claro que te juegas la vida tanto o más que en la calzada, pues siguen siendo residuales y producto no de la planificación, sino de la improvisación, la política municipal en materia de movilidad ciclista.


Hoy la familia ciclista de nuevo está triste y enfadada. Este tipo de accidentes, nos inoculan, además de una inmensa tristeza, un poco más de miedo. Hoy, nos identificamos con el dolor del entorno de las víctima como si de cualquiera de nosotras se tratara, como antes nos identificamos con el placer que sabemos les ha producido su relación con la bicicleta.

Seguimos pedaleando por una ciudad pensada y diseñada para los vehículos a motor a los cuales hemos de disputar, siempre en condiciones de evidente inferioridad, un espacio que, en muchas ocasiones, creen propio. No nos cansaremos de reclamar el calmado del tráfico, las calles 30 o las de preferencia peatonal y si se hacen bidegorris, que sean seguros. No nos cansaremos de repetir que nosotras también somos tráfico. La triste duda que tenemos en estos momentos es cuántas víctimas más harán falta para que cambie esta penosa política de movilidad ciclista de este inmovilista ayuntamiento.

TXIRRINDULARIOK TRAFIKOA GARA
ISTRIPU GEHIAGORIK EZ!!!
¡¡¡CALMADO DEL TRÁFICO YA!!!

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