sábado, 5 de mayo de 2018

Miles se movilizan en Bilbao por el futuro de las pensiones


Una vez más, miles y miles de personas jubiladas, pensionistas y viudas han vuelto a abarrotar las calles de Bilbao este sábado 5 de mayo en una manifestación convocada a nivel estatal desde la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones, respaldada a nivel local, por numerosas plataformas de asociaciones de jubilados, y por el movimiento feminista y sindicatos estudiantiles, quienes al considerar como insuficiente el acuerdo alcanzado entre PP y PNV, insisten en dar continuidad a sus concentraciones frente a plazas y ayuntamientos de todo el estado español y Euskal Herria, hasta que el gobierno tenga en cuenta sus reivindicaciones. 



COMUNICADO
Hoy 5 de Mayo vemos como nuestras grandes movilizaciones están dando sus frutos. Movilizaciones en las que han participado varios millones de hombres y mujeres, mayores y jóvenes, pensionistas, trabajadores, estudiantes; en grandes ciudades, en las capitales provinciales, en pueblos importantes y en pequeñas aldeas, en las islas, a lo largo de toda España.


Lo que no podía ser ha resultado que sí. No había dinero para subir las pensiones, aunque sí lo había para rescatar autopistas. Hemos conseguido dar la vuelta a esta tortilla. Este año subirán nuestras pensiones con el dinero que no se empleará para el rescate de estas autopistas.


Nuestras movilizaciones han demostrado que sí se pueden pagar nuestras pensiones, las que nos corresponden, las que nos hemos ganado. Y se podrán pagar las de quienes vienen detrás, las futuras.


Sí se pueden pagar, pero no quieren. No quieren quienes tendrían que legislar y gobernar en beneficio de la clase trabajadora y del pueblo, y sin embargo lo hacen en nuestra contra. El gobierno de M. Rajoy puso en marcha la congelación de pensiones del 0,25 y el factor de sostenibilidad; ha impedido la mejora de las pensiones de miles de viudas desde 2012; ha provocado un gran sufrimiento y daño a los parados y paradas de más de 52 años y a los emigrantes retornados; ha dilapidado la “hucha de las pensiones” y endeudado la Seguridad Social; y con su reforma laboral la está llevando a la liquidación; ha introducido el repago de medicamentos y excluido más de 400 del Sistema Nacional de Salud, ha reducido al mínimo la atención a la dependencia. Además de los recortes en servicios y políticas sociales, en educación, en justicia, en vivienda.

Esto no es gobernar en beneficio de la clase trabajadora y del pueblo.


Tampoco lo es recomendar a los españoles y españolas la contratación de planes privados de pensiones que venden los bancos, como si fuera un comisionista de estos bancos. Pero han tenido que rectificar. La mísera subida del 0,25 aplicada en enero pasado por quinto año consecutivo, se convertirá una vez aprobados los Presupuestos Generales del Estado en el IPC previsto para este año. Se mejorarán algunas pensiones de viudedad, con siete años de retraso. Las pensiones mínimas subirán un 3%. Y también se retrasará la entrada en funcionamiento del factor de sostenibilidad cuatro años hasta 2023. Esto es muy importante para quienes se vayan a jubilar a partir de 2019.


Esta rectificación es una gran victoria, que confirma nuestro gran acierto al iniciar nuestras movilizaciones: la movilización y la lucha es el único camino.

Lo conseguido está lejos de satisfacer nuestras reivindicaciones: las subidas anunciadas para 2018 y 2019 no son la recuperación de las subidas según IPC real y la derogación del 0,25. La subida del 3% de las pensiones mínimas no es nuestra reclamación de una pensión mínima de 1,084€ según los criterios de la Carta Social Europea; ni siquiera es comparable con la subida del SMI en 2017 y 2018. Y el factor de sostenibilidad no se deroga, sólo se retrasa cuatro años.


Nada se dice de la recuperación de lo perdido desde 2010; ni de volver a la jubilación a los 65 años, o de la jubilación sin penalización con 40 años cotizados; ni de la reposición del subsidio para paradas y parados de más de 52 años; ni del número de años a computar para determinar la pensión de jubilación. Ni se reponen los derechos sanitarios ni se elimina el repago, ni se dota suficientemente la atención a la dependencia. Ni se atiende a los emigrantes retornados. Ni se aborda decididamente la discriminación de la mujer, la brecha de género en pensiones.


Sin embargo, se mantiene la política de préstamos del Estado a la Seguridad Social, y se seguirá gastando el fondo de reserva, la “hucha de las pensiones”. En vez de garantizar el pago de las pensiones con los recursos del Estado.


Y hoy volvemos a las calles para gritar a todos los grupos parlamentarios con presencia en el Congreso de los Diputados, al grupo popular, al socialista, al de ciudadanos, al de unidos podemos, a todos los demás, a los de derechas y a los de izquierdas: aprovechen el trámite de los Presupuestos del Estado para rectificar, presenten enmiendas que deroguen las lesivas reformas de 2011 y 2013, repongan nuestros derechos y garanticen el futuro de los pensionistas de hoy y de mañana.


Después de más de un año de trabajo infructuoso en la comisión parlamentaria del pacto de Toledo, parece que ahora todo son prisas. A los legisladores le recordamos que son diputados gracias a nuestro voto; que los bancos financian, pero no votan; que tienen que hacer las leyes con respeto a la Constitución, al artículo 50, que dice que “Los poderes públicos garantizarán, mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos durante la tercera edad”.


Pedimos que nuestra opinión sea tenida en cuenta en la correspondiente comisión parlamentaria. Nos la hemos ganado. Representantes de la Coordinadora Estatal deben llevar nuestra voz al Congreso de los Diputados. Quienes ejercen el gobierno y hacen las leyes en nuestro nombre y representación no pueden hacer oídos sordos a nuestras exigencias. Hasta las monjas de clausura se enteran de lo que este gobierno y algunos diputados parecen ignorar:

- que el Sistema Público de Pensiones es perfectamente viable y sostenible, ahora y dentro de treinta años; incluso mejorable;


- que el futuro no es reducir las pensiones públicas hasta empobrecerlas, para favorecer el negocio de los planes de pensiones privados;


- que su obligación es hacer leyes y gobernar en beneficio del pueblo y no de los bancos;


- que no vamos a consentir que acaben con el derecho a una pensión pública digna y suficiente para sustituirla por un negocio de los bancos;


- y que las mentiras ya no cuelan.


Desde la Coordinadora y desde las Plataformas en Defensa del Sistema Público de Pensiones, vamos a seguir movilizándonos por el cumplimiento de nuestras reivindicaciones, hasta tanto se tengan en cuenta y se negocie con nuestros representantes.


LA ÚNICA GARANTÍA: CONSTANCIA, UNIDAD, PRESIÓN, MOVILIZACIÓN
QUE NO TE ROBEN TU PENSIÓN, QUE NO TE ROBEN TU FUTURO
LAS PENSIONES SON UN DERECHO GANADO Y PAGADO
¡VIVA LA LUCHA POR LAS PENSIONES!



















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